Aquest és el comunicat original de Lafarge Cementos: COMUNICADO DE LAFARGE CEMENTOS:
Ante las próximas movilizaciones previstas por la Plataforma Anti-incineración en contra de la utilización de residuos de biomasa como combustible alternativo en la fábrica de Lafarge Cementos en Montcada i Reixac, nos gustaría puntualizar que:
Respetamos, por supuesto, la preocupación de esta Plataforma pero nos gustaría dejar claro que no responde a la realidad, ya que la valorización de residuos en cementeras, ampliamente utilizada en toda la Unión Europea (UE), es una opción para la gestión de los mismos eficiente, segura y que no perjudica en ningún caso ni a la salud ni al medio ambiente. Por ello, es necesario lanzar un mensaje de tranquilidad.
Diferencias entre valorización e incineración
En primer lugar, cabe aclarar que en nuestra planta no se van a incinerar residuos, tal y como afirman los vecinos, si no que se va a llevar a cabo su valorización. Incinerar y valorizar no es lo mismo y no se debe llevar a cabo una identificación entre ambas prácticas. Son actividades diferentes que implican instalaciones radicalmente distintas.
Con la valorización de residuos de biomasa (por ejemplo, lodos de depuradora), además de ofrecer una solución a su gestión y evitar un problema para el medio ambiente, los convertimos en combustible y/o materias primas para la fabricación de cemento, recuperando su valor energético y mineral que de otra forma se perdería. Todo ello sin generar ningún tipo de residuo ni elemento tóxico.
Por el contrario, el fin último de la incineración es la destrucción del residuo y no la recuperación de su energía y, aunque el proceso se realice con los mejores controles ambientales, durante el mismo se generan irremediablemente cenizas y escorias que han de ser tratadas posteriormente.
Actividad de Lafarge Cementos
Lafarge Cementos NO contempla llevar a cabo la valorización como una nueva actividad; muy al contrario, pretende optimizar sus instalaciones y las propias características de su proceso productivo para la valorización material o energética, lo que no supone un cambio de actividad, la fabricación integral de cemento.
La sustitución de combustibles no renovables por residuos de biomasa como combustible alternativo en nuestra planta se realizará en el marco de un proceso estrictamente controlado que no perjudicará ni a la salud ni al medio ambiente.
Las propias características de nuestro proceso productivo, que implican altísimas temperaturas (1.500 ºC), permiten que la valorización se realice de forma segura i respetuosa con el entorno. Así lo demuestran las investigaciones científicas existentes al respecto y la larga experiencia en otras comunidades autónomas y en Europa (por ejemplo, en Holanda, país con gran sensibilidad para la protección de la salud y el medio ambiente, el porcentaje de uso es de más del 80%).
Evidencias científicas
Un estudio realizado por el Ciemat*-CSIC, presentado en 2006, en el que se analizó el comportamiento de estos combustibles en hornos de cementeras de nuestro país, concluyó que su empleo no genera ni dioxinas ni furanos.
En esta misma línea, la Universidad de Kansas, por encargo de la Agencia Americana de Protección del Medio Ambiente, presentó recientemente un estudio epidemiológico que demuestra que no existe ningún tipo de relación entre esta actividad y la aparición de enfermedades respiratorias o el cáncer.
Beneficios de la valorización
Podemos afirmar que la valorización de residuos en cementeras nos beneficia a todos: a la propia empresa, al medio ambiente y a la sociedad.
A la empresa: Nos permitirá ser más competitivos, gracias a la diversificación de las fuentes de energía y la reducción y control de los costes de producción.
Al medio ambiente: La propia UE promueve la valorización como una opción eficiente, segura y, sobre todo, sostenible para la gestión de los residuos, que contribuirá a evitar los graves problemas ambientales derivados de su depósito en vertederos (contaminación de suelo, agua y aire). Otras ventajas medioambientales que aporta el uso de combustibles alternativos en cementeras es el ahorro de recursos tradicionales que no son renovables, como el carbón o el petróleo, y la reducción de las emisiones totales de CO2 a la atmósfera.
Por todo ello, países de la Unión Europea, en concreto, los más adelantados en protección ambiental y de la salud de la sociedad, piden a las fábricas de cemento que participen en la solución de la gestión de ciertas líneas de residuos, fundamentalmente biomasa. De hecho, la tendencia de los últimos 30 años en Europa se dirige a la utilización de combustibles alternativos para la producción de cemento.
España se sitúa todavía a considerable distancia (con un porcentaje de uso de solo un 5%) frente a otros países como Holanda (83%), Suiza (50%) o Austria (46%).
A la sociedad: Porque de esta forma el sector cementero contribuye a dar una solución segura y eficiente a un problema generado inevitablemente por la propia actividad humana, incluida la industrial. Solo en la Unión Europea (UE) producimos actualmente 3,5 toneladas de residuos por persona al año. Por ello, su correcto tratamiento es una de las actividades más importantes de cara a la protección del entorno.
Lafarge posee un acuerdo internacional con la organización ecologista WWF (firmado en 2001) por el que se compromete a reducir sus emisiones de CO2 a la atmósfera a través del uso de combustibles alternativos, específicamente biomasa, con el fin de cumplir los objetivos establecidos en el Protocolo de Kioto y de adaptarse de forma proactiva a la legislación medioambiental de la UE. La fábrica de Montcada, además, es pionera en la puesta en marcha de sistemas de control y prevención de la contaminación, incorporando siempre las mejores tecnologías disponibles.
Montcada i Reixac, 18 de enero de 2008